En marzo de 2016, la Comisión Europea publicó un primer resumen del Pilar Europeo de Derechos Sociales, abriendo una consulta para que ciudadanos y agentes sociales pudieran hacer sus aportaciones.

Este documento contendrá una serie de principios esenciales comunes a los estados miembros de la zona euro, centrándose en las necesidades y retos de sus ciudadanos en materia social y laboral, y sirviendo como método de evaluación y de propuesta de mejoras sobre las políticas de estos países.

Con motivo de participar en esta consulta, Autismo Europa ha publicado una serie de recomendaciones para la creación de un Pilar Europeo de Derechos Sociales, teniendo en cuenta los derechos de las personas con discapacidad y, especialmente, de las personas con Trastornos del Espectro del Autismo (TEA).

Integrar las disposiciones de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y promover una aproximación a la discapacidad desde los derechos humanos y sociales.

Autismo Europa considera que la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad debe integrarse en el Pilar de los Derechos Sociales. Asimismo cree necesario un cambio de paradigma, abandonando el enfoque médico para dar lugar a un enfoque social y de derechos humanos que preste especial atención y promueva los servicios comunitarios, apoyando la desinstitucionalización de las personas con discapacidad.

Fomentar la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad en el acceso a la educación y al mercado de trabajo.

  1. Promover el acceso a la educación y aprendizaje continuos.

Las personas con autismo no tienen las mismas oportunidades que otras personas en el acceso a servicios educativos  inclusivos y adaptados a sus necesidades. Las personas dentro del Espectro del Autismo tienen unas necesidades educativas únicas que son cualitativamente diferentes a las de otras personas con discapacidad y que requieren una intervención específica y especializada. La eficacia de la educación en alumnos con TEA depende en gran medida de la formación de los profesionales de la educación, que, en caso de no ser la adecuada, supone una desventaja para el alumnado con TEA que contribuirá posteriormente a la reducción de sus posibilidades de desarrollo personal y, en consecuencia, a la segregación del colectivo. La crisis económica de los últimos años, además, ha influido negativamente en los esfuerzos por lograr una educación inclusiva de las personas con TEA.

Según la Convención de las Naciones Unidas sobre  los Derechos de las Personas con Discapacidad, las personas con discapacidad deben tener acceso a todos los niveles educativos a lo largo de su vida. Sin embargo, la formación profesional en jóvenes y adultos con autismo es inferior a la enseñanza obligatoria  y, en algunos casos, inexistente. El acceso a una educación y formación de calidad a lo largo de toda la vida debería ser una realidad para las personas con TEA.

  1. Fomentar la igualdad de oportunidades en el acceso al empleo de las personas con TEA.

Se estima que el 90% de las personas con TEA están desempleadas.  Sin embargo, muchas de ellas podrían entrar en el mundo laboral con los apoyos y adaptaciones adecuados. En toda Europa hay una grave carencia de servicios para ayudar a los adultos con autismo a hacer la transición de la etapa educativa a la etapa adulta. Esta transición debe incluir, no sólo apoyo educativo y orientación laboral, sino también el desarrollo de habilidades de autonomía personal, habilidades sociales y comunicativas que habitualmente no se dan en el entorno escolar. Incluso en personas con autismo con menores necesidades de apoyo, la proporción que trabaja rara vez supera el 30%, siendo la mayoría empleos no cualificados y poco remunerados.

En personas con TEA, las medidas para facilitar el acceso al empleo deberían incluir la adaptación de los procesos de selección, la formación apropiada, el apoyo de un monitor o igual, la adaptación de la comunicación en el lugar de trabajo, el acceso a recursos tecnológicos y la adaptación sensorial del puesto de trabajo. La formación también debe impartirse a los empleadores, para aumentar su comprensión de las necesidades y puntos fuertes de las personas con TEA.

Autismo Europa recomienda considerar la negativa a la adaptación en el empleo, a la luz del artículo 5 de la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad, como una forma de discriminación.

En resumen, el Pilar de Derechos Sociales debería apoyar la transición de las personas con TEA en el paso de su etapa educativa a la etapa laboral. Se ha de mejorar la participación de las personas con discapacidad, incluyendo a las personas con TEA, a través de la formación y la concienciación y se debe prestar especial atención a la provisión de servicios centrados en la persona.

Condiciones laborales dignas.

Cuando no están desempleadas, muchas veces las personas con TEA ocupan puestos poco remunerados o participan en talleres laborales  protegidos.

Es necesario evitar que la participación en estos talleres sea fuente de segregación, que se emplee a la persona en puestos por debajo de su nivel de habilidad,  y que se busque fomentar sus oportunidades de desarrollo personal y sus posibilidades de participación en el mercado laboral. Los talleres protegidos pueden ser una buena opción para personas con TEA con grandes necesidades de apoyo cuando se dé prioridad a sus derechos y a sus complejas necesidades.

Autismo Europa propone que se incluya una referencia clara a la protección frente a la explotación laboral, particularmente en personas con discapacidad psicosocial.

Las personas con discapacidad, con el apoyo necesario, han de  poder formar parte del diálogo social.

Las personas con TEA necesitan formación e información accesibles y adaptadas a sus necesidades para poder comprender sus derechos laborales, reconociendo irregularidades o abusos y desarrollando todo su potencial. Las personas con discapacidad deberían recibir apoyo para poder ejercer sus derechos laborales y participar en actividades sindicales.

Protección social adecuada y sostenible.

  1. Mejorar el acceso a ayudas y servicios y facilitar la movilidad.

Una protección social adecuada y sostenible es la clave para una vida digna y autónoma. Las medidas de austeridad  han afectado a los servicios sociales para las personas con discapacidad, aumentando la carga de apoyo y asistencia a sus familias, así como el riesgo de pobreza debido al elevado coste del acceso a los servicios. Debido a la complejidad e intensidad de las necesidades de apoyo, el aumento de la contribución personal que se paga por los servicios hace que muchas personas con TEA no puedan acceder a ellos.

El Pilar Social debería hacer referencia a la prevención y reversión de los efectos adversos de las medidas de austeridad, sobre el nivel de vida de las personas con discapacidad.Por otra parte, las personas con discapacidad y sus familias deben ser capaces de disfrutar su derecho a la libertad de movilidad al igual que otros, incluyendo la portabilidad de las prestaciones de manera coordinada entre los estados miembros. El documento también debería abordar las desigualdades relacionadas con la movilidad en la UE, incluyendo la armonización de los protocolos de diagnóstico e intervención para las personas con autismo en toda la UE. Dentro del Pilar Social se debería promover el reconocimiento mutuo y las prestaciones, las adaptaciones y el apoyo personalizado, los programas de educación y habilitación que son absolutamente necesarios para que las personas con autismo puedan participar y ser incluidas en la sociedad.

        2.    Responder a las necesidades de apoyo a lo largo de todo el ciclo vital.

Debido a la alta prevalencia de autismo y la complejidad de sus necesidades,  se necesitan políticas en la UE que empoderen a las personas con autismo para que puedan vivir independientemente y participar en la comunidad, evitando la institucionalización.

El Pilar de Derechos Sociales debería, por lo tanto, promover una vida digna para todos a lo largo de todo el ciclo vital, incluyendo las personas que no pueden trabajar.

Podéis acceder a la publicación original de Autismo Europa aquí