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Asociación Española de Profesionales del Autismo

BIBLIOGRAFÍA
DE ESTE MES

Este més..., AETAPI ha seleccionado y comentado los siguientes libros sobre PROBLEMAS DE CONDUCTA:

BAILLIE, D. (2.005). Physical Interventions and the Law: Legal Issues Arising from the Use of Physical Interventions in Supporting Children, Young People and Adults with Learning Disabilities and Severe Challenging Behaviour. British Journal of Developmental Disabilities . Vol 51(100,Pt1), 2005, pp. 89-90
Revisa el libro sobre "Physical Intervention and the Law: Legal Issues Arising from the Use of Physical Interventions in Supporting Children, Young People and Adults with Learning Disabilities and Severe Challenging Behaviour," de Christina M. Lyon and Alexandra Pimor (2004). Las autoras cubren cuestiones de ley civil tales como la negligencia, cuestiones de ley criminal tales como la violencia y otras ofensas comunes contra la persona. Incluyen también referencias necesarias a los derechos humanos (algo que todavía debe de recordarse a algunos profesionales). Plantean asimismo de forma clara las responsabilidades legales de padres y profesionales y la parte II explica las causas de las conductas desafiantes y algunas respuestas a las mismas.

BERMEJO, B.G. (1.995). La conducta autolesiva en personas con retraso mental. Revisión de las técnicas de intervención. Siglo Cero . Vol. 26 (2). Pags. 5-13.
Los problemas de comportamiento en las personas con retraso mental requieren una intervención urgente, tanto por la amenaza que suponen para su salud y seguridad personal como por sus repercusiones en los intentos de integrar a estas personas en contextos normalizados. Las intervenciones suelen dirigirse a la contención de la conducta, reduciéndose las posibilidades de desarrollar otras actividades educativas y de ocio y corriendo el riesgo de prácticas abusivas. Este artículo se centra en la conducta autolesiva, su etiología, evaluación e intervención. Comienza resumiendo algunas de las interpretaciones que se han ido dando a este tipo de conductas a lo largo de la historia (síndromes orgánicos, insensibilidad congénita al dolor, interpretaciones psicodinámicas e interpretaciones motivacionales de la conducta). A continuación, y partiendo de la idea de que todos los problemas de conducta sirven al sujeto para conseguir algo, se detiene en destacar la necesidad de llevar a cabo un análisis funcional de la conducta autolesiva. Por último,el artículo revisa distintas técnicas conductuales de intervención (extinción, técnicas aversivas y no aversivas), indicando para cada una de ellas en qué casos podría ser adecuada, las limitaciones y problemas que conlleva su aplicación y la evidencia existente sobre su eficacia. Junto a la necesidad de contar con el apoyo de numerosa evidencia al respecto, se enfatiza la importancia de tener en cuenta la opinión de los profesionales y padres sobre la aceptación de cada uno de los procedimientos, ya que son los que van a ponerlos en marcha. Se concluye indicando que los tratamientos basados en una combinación de métodos son los que han demostrado mayor eficacia.

CANAL, R. (1998). El proceso para instaurar programas de apoyo conductual positivo en servicios residenciales. Siglo Cero nº179, vol 29, (5), pp. 11-22
El artículo comienza con un análisis de la realidad de los centros residenciales. Se constata que, a pesar de que cerca del 40% de los usuarios atendidos presentan algún problema de comportamiento grave, la mayor parte de los usuarios no reciben un tratamiento conductual específico para resolver dichos problemas. La forma de intervención comúnmente utilizada en estos centros ha venido siendo el uso de medicación y cuando, en alguna ocasión, se han utilizado técnicas de modificación de conducta, las opciones de tratamiento más utilizadas han sido la extinción, la inmovilización física (o farmacológica), el tiempo fuera y, en casos extremos, el uso de una sala de aislamiento, sin mediar análisis funcional alguno. Frente a esta realidad, se plantea como estrategia para cambiar el estado de la situación, el apoyo conductual positivo. Este planteamiento es mucho más que un conjunto de procedimientos destinados a reducir el comportamiento problemático. Desde el apoyo conductual positivo se trata de reducir el comportamiento problemático respetando la dignidad de la persona, potenciando sus capacidades y ampliando las oportunidades del sujeto para mejorar su calidad de vida. Junto con el énfasis en el cambio de estilo de vida de la persona y el respeto a su dignidad, constituyen elementos importantes los siguientes: el uso de la evaluación funcional, el interés por enseñar a la persona formas adaptativas de alcanzar los propósitos que antes lograba mediante el comportamiento problemático, la manipulación de los sucesos contextuales y de los antecedentes ambientales que pueden influir en la aparición de la conducta problemática, la construcción de ambientes con consecuencias efectivas para la persona, la distinción entre procedimientos de crisis y la intervención educativa que produce un cambio positivo y estable en el tiempo. Así, el apoyo conductual positivo incluye desde la integración del usuario en contextos menos restrictivos y más personalizados, hasta la enseñanza de conductas nuevas más funcionales, pasando por proporcionar más oportunidades para elegir actividades y contextos, la reducción de conductas inadecuadas y la formación de los profesionales. Es en este último punto en el que se centra el artículo, describiendo un curso de formación continua para profesionales de centros residenciales en el que se pretende, no sólo el perfeccionamiento en el uso de técnicas de modificación de conducta , sino ante todo fomentar una filosofía de actuación que respete la dignidad de la persona. Finaliza con una valoración empírica de los resultados obtenidos.

CARR, E. et al. (1.994/1.996). Intervención comunicativa sobre los problemas de comportamiento. Guía práctica para el cambio positivo . Madrid: Alianza.
Desde la hipótesis de la comunicación, defendida por los autores del libro, se plantea que los problemas de comportamiento pueden ser un medio de comunicación para aquellas personas cuyas capacidades lingüísticas están gravemente limitadas. Mostrar problemas graves de comportamiento puede ser la única forma de influir en los demás: la conducta problema puede estar motivada por la obtención de cosas concretas, o por evitar o escapar de situaciones aversivas o por conseguir la atención de las personas de alrededor. Por ello, el objetivo del tratamiento debe desplazarse desde la eliminación de comportamientos problemáticos a comprender su función. Esto permitirá planificar una intervención dirigida a enseñar una nueva forma de comportamiento que sea más eficaz que la conducta problema. De esta forma, enseñando y mejorando las habilidades comunicativas es posible conseguir la sustitución permanente de esta última. El punto de partida será una evaluación funcional que nos conduzca a identificar la finalidad de la conducta problema (¿a qué propósito sirve?), a la que el libro dedica toda la primera parte del libro describiendo una estrategia en tres etapas (descripción de la conducta, categorización, verificación) en base a estudios de caso concretos. La segunda parte del libro aborda la intervención indicando con numerosos ejemplos la forma de proceder en las distintas fases de la misma: establecer una relación positiva, elegir formas de comunicación que sean más eficaces que la conducta problemática, elegir un sistema de comunicación ,evaluación de las intervenciones y creación de un contexto apropiado para la comunicación. Todo ello realizando un seguimiento de los casos planteados y poniendo el énfasis en en una intervención basada en la solución de problemas y toma de decisiones para la intervención. En la base se encuentra una preocupación por mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad aumentando su capacidad de autodeterminación.

EDELSON, S. (1.991). Intervención y comprensión de conductas autoagresivas. Disponible en internet.
Este artículo discute algunas de las numerosas causas por las que una persona podría producir conductas autoagresivas y recomienda las intervenciones para cada una de ellas. DESCARGA GRATUITA

 

ESCRIBANO, L., GÓMEZ, M., MÁRQUEZ, C. y TAMARIT, J. (2.003). Buenas prácticas del profesional del autismo ante las conductas desafiantes: II. Proyecto Arcade. En F. Alcantud (Coord.), Intervención psicoeducativa en niños con Trastornos Generalizados del Desarrollo . Madrid: Pirámide.
El capítulo es una adaptación del documento presentado originalmente en el XI Congreso de AETAPI (Santander, noviembre de 2.002) y continuación del que se expuso en el anterior Congreso (Vigo, noviembre de 2.000). El Proyecto Arcade pretende analizar y proporcionar directrices para que tanto los profesionales como las familias y las organizaciones afronten de modo ético y eficaz las necesidades de las personas que presentan conductas desafiantes, a veces de gravedad extrema, a pesar de las medidas proactivas intentadas. Este proyecto se refiere a metodologías y técnicas reactivas ante la conducta en cuanto esta se produce. Se presentan experiencias y orientaciones de buena práctica y se analizan los recursos que, en opinión de los autores, deberían ser ampliamente utilizados en estos casos. Partiendo del modelo de Whitaker et al. (2.001), se detallan las estrategias adecuadas en cada una de las cuatro fases del desarrolo de una conducta desafiante: fase desencadenante, fase de intensificación, fase de explosión y fase de recuperación. Se dedica un apartado al tema de la intervención física, sobre el que apenas existe legislación en nuestro país, planteando en qué situaciones debemos plantearnos su utilización. El capítulo fianaliza haciendo referencia al papel que deben desempeñar los sistemas de apoyo implicados: familia, profesionales y organizaciones.

FOX, L., DUNLAP, G. y BUSCHBACHER, P. (2.000). Understanding and intervening with children´s challenging behavior: A comprehensive approach. En A.M. Wetherby y B.M. Prizant (Eds.), Autism spectrum disorders. A transactional developmental perspective. Baltimore: Paul H. Brookes. Pags. 307-332.
Este capítulo describe un proceso válido empírica y socialmente para comprender y desarrollar intervenciones en relación con la conducta desafiante de los niños , centrado en el contexto de la vida familiar. El proceso incluye evaluación e intervención diseñada para aplicaciones comprensivas de apoyo conductual positivo en todas las actividades y dominios de la vida familiar. El apoyo conductual positivo dentro del contexto familiar supone un cambio importante en relación con la perspectiva tradicional de programas de intervención centrados únicamente en las necesidades evolutivas y educativas de los niños. Se trata de proporcionar apoyo a los niños con autismo en relación a todas sus actividades diarias y en todos los contextos. El apoyo conductual positivo es un proceso para comprender el propósito de la conducta desafiante y desarrollar un plan que promueva el desarrollo de nuevas habilidades al mismo tiempo que se reduce la necesidad de manifestar conducta desafiante. Esta aproximación considera el amplio contexto de la familia, las interacciones que establecen los cuidadores con el niño, y la necesidad de desarrollar estrategias de intervención que puedan ser usadas efectivamente en todos los contextos. Se presentan las bases teóricas y empíricas para el uso del apoyo conductual positivo. Se comienza con un análisis de la conducta desafiante como una conducta que resulta funcional para la persona con discapacidad, destacándose la necesidad de comprender el propósito de la misma (para qué le sirve al sujeto) y destacando la efectividad de las intervenciones basadas en la comunicación en el contexto de la vida familiar. A continuación, el capítulo se centra en la implementación del apoyo conductual positivo, deteniéndose en cada una de sus fases: análisis funcional, planificación centrada en la persona, desarrollo de hipótesis conductuales y desarrollo del plan de apoyo. Se ejemplifica todo el proceso con un estudio de caso. El capítulo finaliza indicando las implicaciones clínicas y educativas de esta aproximación y destacando la necesidad de investigación controlada para comprobar los efectos a largo plazo de este tipo de intervenciones.

GREENBERG, J. S., SELTZER, M.M., HONG, J., ORSMOND, G. I. (2.006). Bidirectional Effects of Expressed Emotion and Behavior Problems and Symptoms in Adolescents and Adults With Autism. American Journal on Mental Retardation . Vol 111(4), Jul 2006, pp. 229-249
El concepto de emoción expresada se refiere al nivel de hostilidad, sobreprotección y criticismo en el ambiente familiar. En el ámbito de la enfermedad mental se ha considerado que las medidas de emoción expresada correlacionan positivamente con la probabilidad de recaídas y la necesidad de hospitalización. Este estudio extiende la investigación de los efectos de la emoción expresada a las familias de los sujetos con autismo. Se utiliza una muestra de 149 madres que viven con su hijo adolescente o adulto y se realiza un seguimiento a lo largo de 18 meses. Los altos niveles de emoción expresada se relacionan con altos niveles de problemas de conducta y más severos síntomas de autismo. Por otra parte, se comprueba que también las características del hijo influyen en los niveles de emoción expresada de la madre. Se destaca que, aunque el autismo es un trastorno genético complejo, no debe subestimarse el efecto del contexto familiar como moldeador del fenotipo conductual.

GREER, R.D. (1.998). Problemas de conducta en individuos con trastornos graves del desarrollo: funciones y soluciones. Siglo Cero . Vol. 29 (6). Pags. 11-18.
Este artículo plantea una perspectiva ecológica y sistémica sobre las fuentes y soluciones para la conducta inadecuada en sujetos con trastornos graves del desarrollo. Propone que las aplicaciones globales de análisis funcional en el entorno educativo o terapéutico constituyen la mejor forma de responder a la conducta inadecuada . El autor resume e interpreta los resultados de algunas investigaciones relevantes en relación con las variables que controlan la conducta inadecuada y con las soluciones propuestas. Finalmente, indica lo que es necesario saber sobre el ambiente para prevenir o eliminar la conducta inadecuada, destacando la importancia de un programa de instrucción bien desarrollado (tanto para la conducta social como académica) y especificando la puesta en práctica de un sistema conductual comprensivo (aplicado a todos los miembros que forman parte de la comunidad del sujeto).

HASTINGS, R. P. (2.003). Child behaviour problems and partner mental health as correlates of stress in mothers and fathers of children with autism. Journal of Intellectual Disability Research. Special Issue on Family Research . Vol 47(4-5), May 2003, pp. 231-237.
La investigación previa ha sugerido que las madres y los padres de los niños con discapacidad experimentan estrés de diferente manera. Aunque hay numerosas investigaciones explorando cómo afectan los niños a los padres, hay muchos menos estudios sobre las interrelaciones entre el bienestar psicológico de padres y madres. El método utilizado en esta investigación ha consistido en entrevistar a 18 parejas, padres de niños con autismo, acerca de su estrés y de su salud mental general. Los profesores valoraron los problemas de conducta de los niños con autismo. Los resultados indican que los padres y las madres no difieren en sus niveles de estrés y depresión pero las madres refirieron mayor ansiedad que los padres. Los análisis de correlación parcial revelaron que los problemas conductuales del niño y la salud mental del padre estaban asociados con el estrés de la madre. Sin embargo, ni los problemas de conducta del niño ni la salud mental de la madre estaba asociado con el estrés del padre. Los resultados sugieren que el estrés en las madres de los niños con discapacidad puede verse afectado por la salud mental de otros miembros de la familia, mientras que el estrés de los padres está más afectado por otros factores. Se discuten las implicaciones prácticas de estos resultados.

HETZRONI, O. E., ROTH, T. (2.003). Effects of a Positive Support Approach to Enhance Communicative Behaviors of Children with Mental Retardation who have Challenging Behaviors. Education and Training in Developmental Disabilities . Vol 38(1), Mar 2003, pp. 95-105.
Este estudio investigó los efectos de un plan de apoyo conductual positivo junto con intervención en comunicación aumentativa/alternativa sobre la reducción de conductas desafiantes manifestadas por niños con retraso mental moderado o severo. Se evaluaron diferentes tipos de conductas desafiantes utilizando análisis funcional y se siguió proporcionando un plan de apoyo conductual positivo creado por el equipo del colegio. A los participantes se les enseñó a utilizar medios más apropiados para comunicarse. Los resultados indicaron una reducción en el porcentaje de intervalos de conductas desafiantes. El plan de apoyo conductual positivo proporcionó a los alumnos alternativas que les habilitó también para mejorar su aprendizaje.

HOLDEN, B., GITLESEN, J. P. (2.003). Prevalence of psychiatric symptoms in adults with mental retardation and challenging behaviour. Research in Developmental Disabilities. Vol 24(5), Sep-Oct 2003, pp. 323-332.
Se investigó la relación entre síntomas psiquiátricos y diferentes tipos de conductas desafiantes en adultos con retraso mental, utilizando un instrumento diseñado para ser utilizado por informantes no especialistas. Se evaluó en una muestra de 165 personas con retraso mental (con edades comprendidas entre los 18 y los 46 años) la presencia de síntomas psiquiátricos, el nivel de discapacidad intelectual, las conductas autolesivas y otros tipos de conductas desafiantes. La conducta desafiante estaba asociada con una mayor prevalencia de síntomas psiquiátricos, especialmente ansiedad y psicosis. Una asociación entre síntomas psiquiátricos y conductas desafiantes a nivel de grupo es un primer paso hacia la comprensión de las causas de la conducta desafiante. Quedan por aclarar cuestiones tales como la naturaleza de los trastornos psiquiátricos en personas con un retraso mental severo y profundo.

KAYE, N. (2.006). Review of Physical Interventions and the Law. Legal Issues Arising from the Use of Physical Interventions in Supporting Children, Young People and Adults with Learning Disabilities and Severe Challenging Behaviour. Journal of Applied Research in Intellectual Disabilities . Vol 19(4), pp. 394-395.
Se trata de una revisión del libro de C. M. Lyon y A. Pimor (Eds.). Este libro proporciona una visión general de la Ley en Gran Bretaña en relación a las intervenciones físicas, con el objeto de informar a las organizaciones, profesionales y padres. En conjunto, este trabajo proporciona una explicación de temas complejos que encaran los profesionales, cuidadores y usuarios en relación a la intervención física y la ley. Debido a la complejidad de algunos argumentos legales que aparecen de vez en cuando, este libro resulta de difícil lectura. Constituye un importante libro de referencia para todos aquellos que trabajan en el campo de la discapacidad intelectual.

KENNEDY, C.H. y HARING, T.G. (1.995). Reducir los problemas serios de conducta de personas con dicapacidad que viven en la comunidad. Siglo Cero . Vol. 26 (3). Pags. 5-14.

LAM, D., GILES, A., LAVANDER, A. (2.003). Carers' expressed emotion, appraisal of behavioural problems and stress in children attending schools for learning disabilities. Journal of Intellectual Disability Research . Vol 47(6), Sep 2003, pp. 456-463.
Se han encontrado altos niveles de emoción expresada en las familias de niños con trastornos de conducta así como con una variedad de trastornos psiquiátricos de la infancia. La emoción expresada se ha visto asociada con altos niveles de estrés en los cuidadores. Sin embargo, los problemas conductuales en los niños no conduce de forma automática a estrés en los cuidadores. La conducta y las creencias de los cuidadores podría afectar la forma como valoran y afrontan la conducta de su hijo. Además la adecuación percibida del apoyo social recibido puede también ser un importante factor en la determinación del nivel de estrés familiar. El estudio investiga la relación entre variables de emoción expresada y la valoración y afrontamiento de la conducta infantil por parte de los cuidadores, el estrés y el apoyo social. Método: Se formó una muestra de 47 cuidadores a partir de escuelas para alumnos con discapacidad intelectual moderada y severa. Los cuidadores rellenaron un cuestionario y tomaron parte en la Entrevista familiar de Camberwell para valorar el estatus de emoción expresada. Resultados: No se encontró diferencia entre los grupos de alta y baja emoción expresada en la información descriptiva de la independencia del niño, habilidades de comunicación o la frecuencia de problemas de conducta. Sin embargo, un alto nivel de emoción expresada en los cuidadores llevó más a una valoración de la conducta de los niños como problemas definitivos.

LINDQUIST, B., CARLSSON, G., PERSSON, E., UVEBRANT, P. (2.006). Behavioural problems and autism in children with hydrocephalus: A population-based study. European Child & Adolescent Psychiatry . Vol 15(4), Jun 2006, pp. 214-219.
El objetivo de este trabajo fue investigar la prevalencia de los problemas de conducta y del autismo en un grupo de niños con hidrocefalia y comprobar si las dificultades de aprendizaje, parálisis cerebral, epilepsia, myelomeningocele o la prematuridad aumenta el riesgo de estos problemas.. El método consistió en evaluar la conducta de los 107 niños con hidrocefalia nacidos en el oeste de Suecia entre 1989 y 1993, utilizando el Conners y valorando la presencia de autismo mediante el CARS. Los padres valoraron problemas de conducta en el 67% de los niños y los profesores en el 39%. la discapacidad intelectual aumentaba significativamente el riesgo y casi todos los niños con parálisis cerebral y/o epilepsia tenían problemas de conducta. El autismo estaba presente en 9 niños (13%). El autismo fue significativamente más frecuente en niños con discapacidad intelectual (27% vs 7%) y en los niños con parálisis cerebral y/o epilepsia (33% vs 6%). Se concluyó que los niños con hidrocefalia tienen problemas conductuales y muchos tienen autismo. Por lo tanto es importante evaluar y comprender todos los aspectos de la cognición y conducta en estos niños con objeto de minimizar su discapacidad.

LYON, Ch. M.; PIMOR, A. (2.004). Physical interventions and the law: Legal issues arising from the use of physical interventions in supporting children, young people and adults with learning disabilities and severe challenging behaviour . Kidderminster, England: British Institute of Learning Disabilities.
"Physical Interventions and the Law" es un importante documento de nueva referencia que proporciona una visión de conjunto comprensiva de la ley y de las intervenciones físicas en el Reino Unido. Este informe pone al día y desarrolla la obra del profesor Lyon sobre cuestiones legales que surgen del cuidado, control y seguridad de los niños con discapacidad intelectual que presentan también conductas desafiantes, publicada en 1.994 por la Mental Health Foundation. Incluye nueva información sobre servicios de apoyo a adultos, sobre diferencias entre las leyes inglesa y escocesa, proporcionando una descripción detallada sobre las conductas desafiantes sus causas y estrategias de prevención, respuestas enfocadas a las intervenciones físicas, responsabilidades de los profesionales,ley criminal y civil, ley de derechos humanos y civiles y estudios de caso

MACE, F.C., LALLI, J.S. y SHE, M. C. (1.995). Análisis funcional y tratamiento de las conductas autolesivas. Siglo Cero. Vol. 26 (2). Pags. 15-30.
El artículo comienza revisando la investigación que avala las cinco hipótesis principales sobre la función de la conducta autolesiva: la autolesión es reforzada positivamente, bien sea por la atención consiguiente proporcionada por los demás, o bien mediante el acceso a reforzadores tangibles que proporciona la propia conducta autolesiva; la función de la autolesión consiste en escapar o en evitar determinadas situaciones aversivas; la conducta autolesiva se mantiene por las consecuencias sensoriales que produce; la conducta autolesiva tiene una función comunicativa. Estas variables pueden actuar de modo individual o en combinación. A continuación, se propone una metodología de análisis funcional comprehensivo, combinando métodos utilizados en diferentes estudios: análisis descriptivo en condiciones naturales, formación de hipótesis o de relaciones funcionales, análisis experimental en condiciones análogas, desarrollo de la intervención, puesta en marcha y evaluación y mantenimiento y generalización de los efectos de la intervención. El conocimiento de los factores contribuyentes a las autolesiones de un sujeto ha hecho posible que los terapeutas desarrollen intervenciones eficaces y, en muchos casos, sin tener que recurrir a procedimientos aversivos, basándose en la enseñanz de conductas adaptativas alternativas.

MAGEROTTE, G., HOUCHARD, V., DEPREZ, M., BURY, F., MAGEROTTE, C. . EDUCAUTISME. Módulo 3: Los problemas de comportamiento. Servicio de Publicaciones del Departamento de Educaciòn, Unversidades e Investigaciòn del Gobierno Vasco.
Este módulo de Educautisme se basa en un enfoque educativo y ecológico de los problemas de comportamiento en las personas con autismo. Su resolución depende de una comprensión del papel que desempeñan en la vida de estas personas. Se trata de encontrar, para cada uno de los comportamientos, cuáles son las funciones que cumplen, teniendo en cuenta diversos factores del entorno. El objetivo de la acción no sólo será eliminar un comportamiento indeseable, sino también comprender su estructura y su función con el fin de desarrollar unas alternativas eficaces. Se defiende la necesidad de situar la resolución de los problemas de comportamiento dentro del marco de la calidad de vida de las personas autistas. La UNIDAD 1 precisa el punto de partida de cualquier intervención. ¿Cuándo hay que reaccionar? ¿En qué momento se considera que el trastorno es grave? La UNIDAD 2 aborda la cuestión esencial de la evaluación del comportamiento y del entorno en el que aparece. Es necesario comprender por qué aparecen estos comportamientos, cuál es la lógica de su funcionamiento. La UNIDAD 3 está dedicada a la intervención. Las intervenciones estarán siempre basadas en las funciones de los comportamientos que se han puesto de manifiesto durante el análisis funcional y la observación. Se articularán en torno a 3 ejes: la gestión del entorno, los aprendizajes de nuevas competencias y las acciones directas sobre el comportamiento (en caso de aparición de éste). Estas intervenciones contemplarán siempre el respeto a la persona, privilegiando los enfoques positivos no represivos. La UNIDAD 4 consiste en una evaluación final en forma de vídeo. A cada extracto que ponga de relieve un problema de comportamiento, corresponden preguntas y correcciones.

MALEY, D. (2.003). Challenging behaviour: The perceptions of teachers of children and young people with severe learning disabilities. Journal of Research in Special Educational Needs. Vol 3(3), Nov 2003, pp. 162-171.
Este artículo recoge los hallazgos de un estudio dirigido a valorar las percepciones que tienen los profesores de la conducta desafiante de sus alumnos.
Se pidió a los profesores que indicaran que aspectos de la conducta desafiante les preocupaba más; sus respuestas a ellas, qué estrategias encontraban efectivas, cuáles pensaban que eran las causas, cómo se encontraban de estresados y cómo se sentían de eficientes cuando trataban con ella. Se les preguntó también acerca de la identificación de fuentes de información, consejos y ayuda y de la valoración de diferentes tipos de conducta desafiante en términos de la severidad del desafío. Los resultados indican que los profesores están preocupados acerca de la conducta desafiante y la encuentran muy estresante. Mientras que se consideran a ellos mismos como efectivos en su afrontamiento, una proporción de profesores indica sentirse frustrados, enojados, nerviosos sin saber a qué atenerse. la conducta desafiante más citada fue la agresión, aunque la conducta autolesiva se valoró como la más desafiante. Mientras que reconocen la base comunicativa de muchas formas de conducta desafiante, los profesores tendían a utilizar estrategias encaminadas a su eliminación en lugar de a su prevención. La fuente de información, consejo y ayuda más probable eran otros profesores.

MARQUEZ, C. et al. (2.000). Parámetros de buena práctica del profesional de autismo ante las conductas desafiantes. Vigo: Actas del X Congreso de AETAPI
La Mesa de Trabajo de AETAPI, centrada en el estudio de las conductas desafiantes, presentó en el X Congreso este documento en el que se expresa un consenso de buenas prácticas en esta materia. Se parte de la delimitación de un marco filosófico en el que se asume que las conductas desafiantes que presentan las personas con autismo son fruto de su discapacidad y que la mejor forma de intervenir es mediante la prevención, diseñando programas para el desarrollo de las habilidades sociales y comunicativas. Tras la definición de conductas desafiantes y su clasificación, el documento destaca los derechos de las personas que presentan este tipo de conductas y se detiene a indicar estrategias para el desarrollo y defensa de los mismos. La intervención distingue entre acciones proactivas encaminadas a establecer estrategias, a modificar el marco de intervención o a reforzar de manera positiva determinados comportamientos y actitudes, a enseñar habilidades comunicativas, sociales y de control del entorno, y acciones reactivas que comprendería la intervención en el momento en que se desencadena el comportamiento desafiante. El documento finaliza con un apartado dedicado al tratamiento farmacológico dirigido a aliviar determinados síntomas y contribuyendo de esta forma a la mejora de la calidad de vida de la persona.

MARQUEZ, C. et al. (2.003). Buenas prácticas del profesional del autismo ante las conductas desafiantes: I. Aspectos generales y enfoque proactivo. En F. Alcantud (Coord.), Intervención psicoeducativa en niños con Trastornos Generalizados del Desarrollo . Madrid: Pirámide.
El capítulo es una adaptación del documento presentado originalmente en el X Congreso de AETAPI, en Vigo en noviembre de 2.002, en el que se planteaba un consenso de actuación para ayudar a las personas con autismo que manifiestan conductas desafiantes. La propuesta se basa en el derecho de toda persona ante comportamientos desajustados que sea digno y que mejore sus condiciones de vida y minimice su discapacidad. Se parte de la idea de que los desajustes en la conducta de las personas con autismo son consecuencia de las limitaciones que estas personas tienen para comprender y regular su entorno físico y social. Tomando como punto de referencia el trabajo de E. Carr, se plantea la prevención como la mejor manera de intervenir en las conductas desafiantes. Esto supone el desarrollo y adquisición de competencias: habilidades sociales y de comunicación, habilidades de autorregulación y la autointervención. Se hace hincapié en estrategias proactivas, es decir, aquellas que se orientan a intervenir mientras la conducta no ocurre y con la intención de evitar futuros episodios de conducta desafiante.

MARTIN BORREGUERO , P. (2.004). El síndrome de Asperger. ¿Excentricidad o discapacidad social?. Madrid: Alianza. Cap.8.
El capítulo 8 del libro se dedica al tratamiento conductual y farmacológico de las conductas desafiantes en personas con síndrome de Asperger. A partir de numerosos ejemplos concretos, se destaca, en primer lugar, la necesidad de adoptar estrategias de prevención de las alteraciones conductuales. A continuación se desmenuzan estrategias conductuales para el tratamiento de distinto tipo de conductas disruptivas, comportamientos estereotipados, intereses obsesivos y rituales así como para la intervención en el caso de estrés, irritabilidad y estados de ansiedad, haciendo alusión siempre al análisis de distintos casos. El capítulo finaliza con un apartado centrado en el tratamiento farmacológico, considerado como una vía de tratamiento necesaria en algunos casos.

MOYES, R. (2.002). Addressing the Challenging Behavior of Children with High-Functioning Autism/Asperger Syndrome in the Classroom: A Guide for Teachers and Parents .
Este libro constituye una destacada guía, fácil de seguir, que ayuda a profesores, otros profesionales y padres a desarrollar de forma efectiva un apoyo conductual positivo individualizado a niños con TEA en diferentes contextos. Se ofrecen métodos, aproximaciones concretas y ejemplos que están basados en la investigación actual y que está siendo utilizada en este campo. La aproximación que se adopta a lo largo del libro para desarrollar planes de apoyo se centra en las funciones de las conductas en lugar del tipo concreto de las mismas. Tiene como objetivo ayudar a todos los miembros de un equipo de apoyo teniendo en cuenta dos áreas que son especialmente difíciles en el caso de niños con TEA: cómo manejar los déficits en habilidades sociales tratando problemas de conducta. El texto diseña las estrategias que pueden utilizarse para proporcionar ayuda en relación a los problemas de conducta que distorsionan las clases de educación ordinaria.

MURPHY, G. H., BEADLE-BROWN, J. WING, L., GOULG, J., SHAH, A. y HOLMES, N. (2.005). Chronicity of Challenging Behaviours in People with Severe Intellectual Disabilities and/or Autism: A Total Population Sample. Journal of Autism and Developmental Disorders. Vol 35(4), Aug 2005, pp. 405-418
Se evaluaron las habilidades, las deficiencias sociales y las conductas desafiantes de una población de 166 niños con discapacidad intelectual severa y/o autismo por medio de entrevistas a los principales cuidadores cuando lo niños tenían una edad inferior a 15 años (1ª fase). Doce años después, se volvieron a evaluar 141 de esos mismos sujetos, utilizando las mismas medidas (fase 2). Las conductas anormales tendieron a disminuir con la edad y estaban asociadas con unas habilidades lingüísticas más pobres y una calidad más pobre de interacción social. Los sujetos con conductas más anormales en la fase 1 tendían a presentar las más anormales en la fase 2. La conducta anormal en la fase 2 se predecía por la presencia en la fase 1 de conducta anormal, pobre lenguaje expresivo y pobre calidad de la interacción social, así como por un diagnóstico de autismo o de continuo autista en esa misma fase.

O´BRIEN, G. (2.003). The classification of problem behaviour in Diagnostic Criteria for Psychiatric Disorders for Use with Adults with Learning Disabilities/Mental Retardation (DC-LD). Journal of Intellectual Disability Research , 47 (1), 32-37.
El artículo parte de la consideración de que, a pesar de que los problemas de conducta son frecuentes en los adultos con discapacidad intelectual y limitan enormemente su funcionamiento e inclusión social, no se incluyen en los sistemas convencionales de clasificación psiquiátrica. Destaca la importante innovación realizada recientemente por el sistema DC-LD (Diagnostic Criteria for Psychiatric Disorders for Use with Adults with Learning Disabilities/Mental Retardation) del Royal College of Psychiatrists (2.001). Se analizan los cuatro criterios de diagnóstico que considera tal sistema para el problema conductual en las personas con discapacidad intelectual: 1) el problema de conducta se presenta con una frecuencia, severidad o cronicidad significativas, requiriendo evaluación clínica y una intervención especial; 2) no debe ser consecuencia directa de otros trastornos psiquiátricos, drogas o trastornos físicos; 3) debe haber un significativo impacto negativo en la calidad de vida de la persona o de su entorno, o o un riesgo significativo para la salud o seguridad de la persona o de los demás; 4) está presente en un amplio rango de situaciones personales y sociales. Se concluye que la adopción de tales criterios ofrece la posibilidad de mejorar los servicios para los sujetos con discapacidad intelectual que presentan problemas de comportamiento, mejorando de este modo su adaptación e inclusión social.

PEETERS, T. (1.998). Prevención de los problemas de comportamiento a través del entrenamiento (práctico). Siglo Cero . Vol 29 (6), 19-33.
El artículo de la revista Siglo Cero recoge la ponencia presentada en las III Jornadas Nacionales sobre Problemas de Conducta en Discapacitados Psíquicos que se celebraron en Ciudad Real en Octubre de 1.998. En ella Theo Peeters indica que el punto de partida en el tratamiento de los problemas de comportamiento es hacer una distinción clara entre síntomas y causas. Para hacer que los síntomas disminuyan, tenemos que tratar las causas. Esto supone comprender la mente de las personas con autismo y tratar de ver el mundo como ellas lo hacen. En la medida en que comprendamos qué es lo que les causa dificultades podremos prevenir los problemas de comportamiento. A través de un ejemplo concreto, Peeters muestra cómo los problemas de comportamiento son el resultado de los déficits de predictibilidad, dificultades en la comunicación, en las interacciones sociales, en la organización de su tiempo libre... A partir de ahí describe una forma de entrenamiento práctico a profesionales basado en tres pilares: la creación de la predictibilidad en el espacio, la creación de predictibilidad en el tiempo y la habilidad para llevar a cabo actividades de manera independiente.

ROBERSON, J., EMERSON, E., PINKNEY, L., CAESAR, E., FELCE, D., MEEK, A., CARR, D., LOWE, K., KNAPP, M., HALLAM, A. (2.004). Quality and costs of community-based residential supports for people with mental retardation and challenging behavior. American Journal on Mental Retardation . Vol 109(4), Jul 2004, pp 332-344
Para examinar la calidad y costes de apoyos residenciales basados en la comunidad dirigidos a personas con retraso mental y conductas desafiantes, se utilizó un diseño longitudinal de grupos apareados. Se investigó dos formas distintas de provisión de apoyos: marcos donde sólo una minoría de residentes tenían conducta desafiante y marcos donde la mayoría de los residentes tenían conducta desafiante. Se obtuvieron datos de 25 personas en cada marco. A través de entrevistas realizadas al personal de servicio en cada uno de los marcos de provisión de apoyo, se recogió información sobre los costes, la naturaleza del apoyo proporcionado, y la calidad de vida de los residentes. Se realizaron asimismo observaciones naturales en cada uno de los marcos. Los resultados sugieren que los apoyos residenciales en los que no se agrupan los sujetos con conductas desafiantes pueden ser más económicos que los apoyos residenciales proporcionados en un marco donde la mayoría de los residentes tienen conductas desafiantes.

RODRIGUEZ ABELLÁN, J. (1.999). Intervención terapéutica en autismo infantil y trastornos generalizados del desarrollo: autolesión y autoestimulación. Revista de Neurología 28 (Supl 2): S 130-4].
En este artículo se presenta una revisión de la etiología y tratamiento de la autolesión y autoestimulación en autismo y otros trastornos generalizados del desarrollo. Se resumen 20 años de estudio e investigación en el tratamiento de estos serios trastornos conductuales en una institución pionera en España: El Cau en Castellón. Se describen los trastornos conductuales más frecuentes, con una particular referencia a la autolesión y autoestimulación. Se revisan los modelos explicativos de la etiología y el tratamiento y se propone un modelo integrador de diferentes tratamientos (en contextos familiares e institucionales) por medio de la terapia familiar, terapia de conducta y redes de apoyo social.

 

ROJAHN, J., MATSON, J. L., NAGLIERI, J. A., MAYVILLE, E. (2.004). Relationships Between Psychiatric Conditions and Behavior Problems Among Adults With Mental Retardation. American Journal on Mental Retardation . Vol 109(1), Jan 2004, pp. 21-33.
Se evaluó a adultos con retraso mental severo y profundo (N=180), utilizando como instrumentos el Behavior Problems Inventory y el Diagnostic Assessment for the Severely Handicapped-II. Sujetos con conducta autolesiva, estereotipias, conducta agresiva/destructiva tenían generalmente puntuaciones de psicopatología más altas que los sujetos que no presentaban tales conductas. La presencia de problemas de conducta aumentaba la probabilidad de casi todas las condiciones psiquiátricas por encima de tres veces. El factor de autolesión y agresión/destrucción se relacionó con problemas en el control de los impulsos y el factor conducta estereotipada se relacionó con trastornos generalizados del desarrollo y, en menor medida, con esquizofrenia. El factor conducta estereotipada era independiente del factor autolesió/conducta agresiva/destructiva.

SALVADOR_CARULLA, L. y NOVELL, R. (2.003). Problemas de conducta en el retraso mental. Siglo Cero . Vol.34(2), Num. 206, Pag.78.86
El artículo analiza la relación de los problemas de conducta con los trastornos psiquiátricos en las personas con discapacidad intelectual, estableciendo las premisas fundamentales para una evaluación estandarizada de estos problemas: conceptualización clara de los problemas de conducta, cautela en atribución de causalidad y evaluación sistemática e independiente. Se destaca el concepto de fenotipo comportamental como elemento clave en la evaluación de los problemas de conducta en el retraso mental de origen genético.

SCARBOROUG, A., POON, K. (2.004). The Ecological Context of Challenging Behavior in Young Children with Developmental Disabilities. En Glidden, Laraine Masters, International review of research in mental retardation, Vol. 29. (pp. 229-260). San Diego, CA, US: Elsevier Academic Press.
En este capítulo, los autores se centran en la eficacia de la intervención temprana en relación a la conducta desafiantes en niños con trastornos del desarrollo. Destacan la importancia de las interacciones tempranas entre el niño y el cuidador como algo crítico en el intento de reducir la probabilidad de conducta desafiante en estos niños. Aunque reconocen el papel de factores genotípicos o innatos en el desarrollo de este tipo de conductas, se centran en conductas aprendidas y patrones conductuales que reflejan la transacción entre conductas inherentes y aprendidas.

SCHREIBAM, L. (1.997). Perspectivas actuales en el tratamiento conductual de los niños autistas. En A. Rivière y J. Martos (Comp.). El tratamiento del autismo. Nuevas perspectivas . Madrid: IMSERSO. Pags. 219-234.
Entre los cambios más importantes que han tenido lugar en las últimas décadas en relación al tratamiento del autismo desde un enfoque conductual, se destacan los siguientes:
- El tratamiento de los déficits conductuales se centra en repertorios de conducta complejos, en lugar de hacerlo en los componentes individuales de dichas conductas
- Para conseguir cambios generalizados de forma eficiente es importante enfocar el cambio de las conductas pivote (comportamientos que afectan a otros comportamientos). Si la conducta pivote cambia, cambiarán las conductas asociadas a ella. En el artículo se alude a un programa de enseñanza diseñado para aumentar dos conductas pivote: la motivación y la capacidad de responder a claves múltiples ("Pivotal Response Training" de Koegel et al ,1.989), haciendo referencia a las estrategias básicas que deben utilizarse. - Las estrategias de enseñanza naturalistas , utilizando las interacciones naturales entre niños y terapeutas, facilitan la generalización de los aprendizajes (frente a los problemas de generalización producidos por estilos de enseñanza más artificiales, de ensayos directos)
- Desarrollar las habilidades de autorregulación: se trata de que la persona funcione, en la medida de lo posible, con independencia, sin necesidad de constante supervisión.
- Disminución de la confianza en los procedimientos aversivos, centrando la intervención en el control de los antecedentes de la conducta y enseñando y reforzando conductas alternativas y/o incompatibles.
- Se insiste en la necesidad de individualizar el tratamiento y de realizar una evaluación continua del mismo.

TAMARIT, J. (1.995). Conductas desafiantes y autismo: un análisis contextualizado. En VVAA., La atención a alumnos con necesidades educativas graves y permanentes. Pamplona. Departamento de Educación, Cultura, Deporte y Juventud.
El capítulo se centra en la necesidad de comprender la naturaleza de la conducta desafiante para poder planificar una intervención educativa adecuada. Comienza analizando los criterios más relevantes de determinación de conductas desafiantes: daño o riesgo de daño físico para la persona que realiza esa conducta o para las personas y/o objetos de su alrededor, interferencia con la actividad educativa o rehabilitadora y limitación a entornos que implican un mayor grado de restricción. A continuación, basándose en el trabajo clásico de E. Carr (1.985), se plantea la motivación de la conducta desafiante y la necesidad de distinguir entre forma (topografía) y función de tal conducta. En opinión de Carr, la mayoría de las funciones que desempeñan las conductas desafiantes son de carácter básicamente comunicativo. De este modo, cuando se interviene, se trata de preservar la función enseñando topografías adaptadas para el desempeño de esa misma función. Posteriormente, para comprender mejor las conductas desafiantes, se destaca la necesidad de analizarlas desde una perspectiva evolutiva:, podemos encontrarnos que algunas alteraciones no son tales sino que son manifestaciones de un punto concreto en el desarrollo social. Se analizan asimismo diversos factores relacionados con el entorno físico y social que pueden explicar la presencia de algunas conductas desafiantes, y que, por tanto, su conocimiento nos puede ayudar a prevenirlas o, al menos, a disminuirlas y la relación entre las características personales del sujeto con la ocurrencia de conductas desafiantes. El capítulo finaliza planteando algunas guías básicas para la intervención.

TAMARIT, J. (1.997). Comprensión y tratamiento de conductas desafiantes en las personas con autismo. En A. Rivière y J. Martos (Comp.), El tratamiento del autismo. Nuevas perspectivas. Madrid: IMSERSO.
Se comienza por aclarar que el término "desafiante" hace referencia , no al carácter provocador de las conductas, sino al desafío que tales conductas plantean a los servicios y recursos para dar una respuesta adecuada. En la intervención de las conductas desafiantes en autismo (agresividad, interrupciones, el comportamiento ritualista...), es necesario partir de una comprensión de la naturaleza de estos comportamientos en vez de esforzarse simplemente en castigarlos o extinguirlos. La comprensión de la conducta en las personas con autismo supone, en primer lugar, la comprensión del autismo. Desde la hipótesis del déficit en teoría de la mente se destaca que numerosas conductas desajustadas en autismo pueden explicarse teniendo en cuenta su incomprensión de las reglas sociales y su incapacidad para representarse las intenciones, deseos, creencias... de los demás. Esto indica que la intervención central consistirá en enseñar habilidades dirigidas a aumentar la capacidad de comprender intenciones y predecir la conducta de los demás. En segundo lugar, tal comprensión supone analizar los procesos reguladores en autismo y su repercusión en las conductas desafiantes. Una parte importante de las conductas desajustadas en autismo se deben a la carencia de comunicación de modo que enseñar habilidades comunicativas disminuirá su probabilidad. Cuando las alteraciones sensoperceptivas provocan desequilibrio y dificultades de regulación, se sugiere el control estimular y la desensibilización a los estímulos aversivos para conseguir una mayor tolerancia a los mismos. Las dificultades para anticipar pueden aumentar la ansiedad y la probabilidad de conductas inadecuadas, por ello una medida importante en el tratamiento de las personas con autismo será proporcionar información por adelantado, desarrollar habilidades de planificación. En definitiva, la idea central del capítulo es, en palabras del autor, que "la mejor intervención ante conductas desafiantes en autismo es la que va dirigida a construir habilidades sociales de comunicación, de autorregulación, de autodeterminación".

TAMARIT, J. (1995): Respuesta contextualizada ante las conductas desafiantes en escolares con autismo". En M. A. López (Coord.), Autismo: la respuesta educativa . Murcia: Centro de Profesores y Recursos I.
Se destaca la idea de que la intervención ante las conductas desafiantes ha de estar basada en la interacción de la persona con el entorno físico y social: por una parte habrá que adaptar el entorno para facilitar el ajuste al mismo y por otra, habrá que promover habilidades específicas para la regulación y control del entorno por parte de la persona. como concluye el propio autor, "el objetivo de reducir o controlar las conductas desafiantes se cumple dirigiendo nuestra actuación a la adapatación del entorno, enseñando habilidades comunicativas y sociales y enseñando habilidades de planificación y predicción".

TAMARIT, J. (1997). Conductes desafiadores i context: el cas d´Hector, un jove amb retard mental vinculat a una síndrome de Cornelia de Lange. Suports , 1(2), 105-116. Traducido en CD de Pauta: Autismo: Una guía multimedia .
Centrándose en el caso de Héctor, un adolescente con discapacidad intelectual vinculada al síndrome de Cornelia de Lange que presenta conductas desafiantes, el autor trata de explicar que una condición biológica no conlleva necesariamente una expresión conductual única y específica . El punto de partida es la definición de conductas desafiantes como una expresión más de las interacciones entre las personas y sus entornos. Se aclara que no son una fatalidad vinculada sin remedio a la patología de las personas, sino una manifestación de las competencias de la persona en interacción con un entorno físico, social y cultural determinado. Es decir, frente a planteamientos deterministas con respecto a las conducta desafiante, se plantea la idea de vulnerabilidad: cada persona tendrá una mayor o menor probabilidad de manifestar conductas desafiantes de acuerdo a la condición etiológica que subyace a su discapacidad pero la manifestación concreta de esa vulnerabilidad dependerá no sólo de la condición biológica sino también de las habilidades adaptativas con las que cuente la persona y del contexto. A continuación, el artículo se detiene en una descripción de las características biológicas, psicológicas y conductuales en las personas con síndrome de Cornelia de Lange, seguida de una matización de tales características en el caso concreto de Héctor. Por fin se abordan los distintos análisis realizados con respecto a las conductas desafiantes de Héctor, así como las distintas actuaciones llevadas a cabo y sus resultados. La base teórica que subyace es la hipótesis de la comunicación (Carr et al., 1.996): la intervención ante las conductas desafiantes tiene, en un gran porcentaje, como objetivo la construcción de habilidades de comunicación y sociales. Si la conducta es expresión de la interacción de la persona, con unas capacidades determinadas, y el entorno, la intervención debe estar centrada en la creación de habilidades y en la adaptación de entornos. En concreto, se hace especial hincapié en ofrecer permanente información por adelantado y en la enseñanza de habilidades de comunicación, sociales y de autodirección en entornos educativamente significativos.

VAN BERCKELAER-ONNES, I.A., VAN LOON, J. y PEELEN, A. (2.002). Challenging Behaviour: A challenge to change. Autism , 6(3), 259-270.
Las personas con discapacidad intelectual manifiestan a menudo serios problemas conductuales cuyo tratamiento es con frecuencia muy difícil. En el artículo se hace referencia a la respuesta que se está dando en Países Bajos los padres, institutos, escuelas... pueden solicitar los servicios de un equipo consultivo independiente con un conjunto de profesionales que tienen experiencia con sujetos que manifiestan conductas desafiantes. Se describen los métodos de intervención de este equipo tomando como punto de referencia el caso de un joven de 24 años. El proceso se desarrolló a lo largo de casi 7 años y los resultados fueron sorprendentes: desde el aislamiento total hasta su integración social.

VERDUGO, M.A. y BERMEJO, B. (1.998). Retraso mental. Adaptación social y problemas de comportamiento . Madrid: Pirámide.
El libro comienza planteando el cambio de paradigma que supuso la definición de retraso mental proporcionada por la AAMR (1.992) y sus implicaciones prácticas para la evaluación y la intervención. A continuación se centra en analizar las habilidades adaptativas y las habilidades sociales así como en su evaluación e intervención. La segunda parte del libro se dedica a los problemas de comportamiento y a los trastornos psicológicos en las personas con una discapacidad intelectual. Se destaca que mientras que los problemas conductuales de carácter más disruptivo (agresiones, conductas autolesivas, destrucción...) han sido más estudiados y se han tratado mediante técnicas de modificación de conducta, los problemas de carácter internalizante (ansiedad, depresión) han pasado desapercibidos en estas personas. Es a partir de los años 90 cuando se han comenzado a investigar y a construir formas de evaluación e intervención. En esta obra se dan orientaciones para la evaluación de la conducta problemática así como para su intervención, aludiendo a distintas formas de tratamiento y a estrategias diversas para la aplicación a problemas específicos. Por lo que se refiere a la presencia de trastornos psicológicos en esta población, se analizan los determinantes de los mismos, se analizan los más frecuentes, proporcionándose orientaciones básicas para su intervención. En un apéndice se incluyen diversas escalas que pueden ser útiles para la evaluación de diversos aspectos de los problemas de conducta en las personas con retraso mental.

VIVES MONTERO, M.C. (2.005). Intervención conductual en un caso de retraso mental. Análisis y modificación de conducta , 31 (139), 629-649, 35
En este estudio se describe el tratamiento aplicado a un niña de 5 años con retraso mental, que a pesar de haber recibido tratamiento anterior carecía de repertorio verbal, y presentaba déficits conductuales en la mayoria de la áreas evaluadas, así como problemas de conducta. Despues de la evaluación se inició el tratamiento siguiendo procedimeintos de Análisis de Conducta Aplicada dirigidos a incrementar los repertotrios de conductas prerrequisitas, reforzamiento de conductas incompatibles con las conductas problema y posteriormente, se inició el moldeamiento para enseñarle a imitar palabras y grupos consonánticos. Esto le permitió progresar en la adquisición de tactos, mandos e intraverbales. También se plantearon algunos objetos de las áreas cognitiva, motora y social en las que se requirió la participación de los padres. Despues de 14 meses de tratamento se comprobó una ampliación en el repertorio verbal de la niña y se registró un incremento en todas las áreas evaluadas con la Guia Portage. Aquí se demuestra cómo al incluir la adquisición de las conductas prerrequisitas para el aprendizaje entre los objetivos de tratamiento y la aplicación de los procedimeintos de intervención conductuales permitieron que una niña con retraso consiguiera un repertorio verbal básico que no había alcanzado mediante el tratamiento tradicional más prolongado que había recibido anteriormente.

WHITAKER, P. et al. (2.001). Challenging Behavior and Autism: Making sense-making progress . London: The National Autistic Society.
Este libro, escrito en lenguaje sencillo y dirigido a padres, profesores y cuidadores, ofrece estrategias prácticas para prevenir y para manejar la conducta desafiante que se encuentra con mayor frecuencia cuando se vive o se trabaja con niños que presentan espectro autista. El libro ofrece un modelo que presenta en cuatro fases el desarrollo de una conducta desafiante: fase desencadenante, fase de intensificación, fase de explosión y fase de recuperación. Los autores nos sugieren una serie de estrategias a utilizar en cada una de las fases. La finalidad es ofrecer un sistema de actuación paso a paso que habilite a los lectores a desarrollar sus propias soluciones.

WHITAKER, S., WALKER, T., McNALLY, C. (2.004). The Use of Time Base Lag Sequential Analysis to Look at the Relationship Between Environmental Events and Challenging Behaviour in People with Learning Disabilities. Behavioural and Cognitive Psychotherapy . Vol 32(1), Jan 2004, pp. 67-76.
Aunque es común la conducta desafiante de baja frecuencia ( la que ocurre menos de una vez al día), se ha realizado muy poca investigación acerca de su análisis y tratamiento. Se sugiere que los métodos de análisis de la conducta desafiante de alta frecuencia, tales como el análisis funcional experimental, no son aplicables en el caso de las conductas desafiantes de baja frecuencia. El uso de análisis correlacional de registros de casos se considera como un método para generar hipótesis acerca de porqué un sujeto está mostrando conducta desafiante de baja frecuencia. Se destaca que usar correlaciones simples es un método que puede proporcionar sólo información limitada como la relación entre conducta desafiante y otros eventos. Un método que puede revelar más acerca de la relación temporal entre eventos del entorno y la conducta desafiante es el análisis secuencial de retardos. Se presentan tres estudios de caso en los que se ha utilizado este método para analizar la relación entre la conducta desafiante y posibles factores causales.

WHITTINGHTON, A., BURNS, J. (2.005). The dilemmas of residential care staff working with the challenging behaviour of people with learning disabilities. British Journal of Clinical Psychology . Vol 44(1), Mar 2005, pp. 59-76.
El objetivo de este trabajo fue investigar las creencias y sentimientos de los empleados dedicados al cuidado residencial de adultos con discapacidad intelectual y conductas desafiantes y cómo ellos perciben su evolución a lo largo del tiempo. Se trata de un estudio cualitativo utilizando análisis temático. Se entrevistó a 18 trabajadores procedentes de diferentes residencias. Tales entrevistas semi-estructuradas se transcribieron y analizaron de acuerdo con técnicas de análisis temático diseñadas desde un análisis fenomenológico interpretativo. Los resultados indican que los empleados hablaron acerca de dilema tales como si la conducta desafiante debería verse como una forma primitiva de comunicación o como un problema conductual, cómo compatibilizar una respuesta firme y a la vez amable y cómo afrontar sentimientos desagradables evocados por el trabajo, especialmente miedo y frustración. A lo largo del tiempo, los trabajadores indicaron haber superado los miedos acerca de los residentes, conociéndolos o, alternativamente, evitándolos o protegiéndose con medidas de seguridad. El análisis sugiere que los empleados tienen dificultades por las limitaciones de un discurso conductual estrecho. Un entrenamiento basado en aproximaciones más ricas que integren el enfoque conductual con una filosofía de valores permitiría a los trabajadores responder a las necesidades expresadas por la conducta sin miedo a reforzarla. Los servicios deberían atender a las reacciones emocionales de los trabajadores, ayudándoles a desarrollar estrategias de afrontamiento no evitativas.

YU, J. W., BUKA, S. L., McCORMICK, M. C., FITZMAURICE, G.M., INDURKHYA, A. (2.006). Behavioral Problems and the Effects of Early Intervention on Eight-Year-Old Children with Learning Disabilities. Maternal & Child Health Journal . Vol 10(4), Jul 2006, pp. 329-338.
Los objetivos de este trabajo han sido: 1) Investigar la comorbilidad de los subtipos de dificultades de aprendizaje verbal y no verbal con numerosos problemas conductuales entre los niños de 8 años. 2) Determinar si la intervención temprana modifica la asociación entre problemas conductuales y dificultades de aprendizaje. El método ha consistido en un análisis de datos del Programa de Salud y Desarrollo Infantil, un ensayo clínico aleatorio de una intervención temprana proporcionada a 985 niños con bajo peso al nacer y prematuros entre las edades 0 y 3 años. Los hallazgos están basados en un estudio prospectivo de seguimiento de estos niños a la edad de 8 años. Los resultados proporcionan evidencia de que existen diferencias entre los distintos subtipos de dificultades de aprendizaje en relación con los problemas conductuales y con los efectos de una intervención temprana a la edad de 8 años.

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