“En ocasiones la práctica profesional dirigida a personas, en cualquiera de sus ámbitos (sanitario, educativo, etc.) plantea dilemas y situaciones de aparente contradicción en las que teniendo un objetivo legítimo y pertinente (por ejemplo, intentar proteger de cualquier situación que se percibe como amenazante a una persona) estamos en realidad privándola de experiencias o conocimientos que pueden resultarle satisfactorias, y vulnerando por lo tanto su derecho a disfrutarlas o a equivocarse en sus elecciones.

Esta es la situación en la que a veces podemos encontrarnos cuando facilitamos apohorizontal-1010894_960_720yos y servicios a las personas con TEA y a sus familias. Excluyendo las vulneraciones de derechos que requieren una actuación jurídica debido a su gravedad, en nuestra práctica profesional cotidiana podemos encontrarnos a diario situaciones en las que los profesionales no somos conscientes de que con nuestro comportamiento o actitud personal contribuimos a que la persona no disfrute de las mismas oportunidades que los demás (obviamente sin que exista una intención de perjudicar o vulnerar este derecho).

 A pesar de que podamos considerar que “estamos libres” de caer en estas situaciones, es recomendable que mantengamos una actitud abierta y autocrítica hacia nosotros mismos, y también hacia la forma en que organizamos y desarrollamos nuestra práctica profesional.

 Obviamente, es necesario conocer el marco de normas, leyes y códigos deontológicos que regulan las diferentes actuaciones profesionales, pero por sí mismo este conocimiento no garantiza que nuestras prácticas se basen en una perspectiva ética y de derechos.

Por ello desde AETAPI queremos proponer diversos ámbitos de reflexión, debate y revisión crítica (personal y compartida también en nuestros propios equipos de trabajo) sobre nuestras actuaciones profesionales, contribuyendo así identificar cuáles son los ámbitos de mejora en los que podemos incidir. Creemos que ésta puede ser una “buena práctica” que contribuya a mejorar nuestras actuaciones profesionales y la calidad de nuestros servicios, así como a garantizar y promover los derechos de las personas con TEA y los de sus familias a las que prestamos apoyos, y a sensibilizar a todas las personas y colectivos implicados en esta labor”.

Del documento “Los derechos de la personas con Trastorno del Espectro del Autismo y sus implicaciones para la práctica profesional”. AETAPI, octubre de 2014. <aetapi.org>