Inclusión, intolerancia y respetoComo cada año, el 2 de abril, el movimiento asociativo del autismo de todo el mundo celebra el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo con el objeto de sensibilizar a la sociedad sobre este tipo de trastorno y promover la inclusión social de las personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA).

Inclusión, tolerancia y respeto

AETAPI, como Asociación de Profesionales del Autismo en España, se suma a estos actos de Concienciación y Sensibilización Social, conscientes de la necesidad que todavía existe de mejorar el conocimiento que la sociedad tiene sobre las personas con TEA, sus necesidades y las de sus familias. AETAPI apoya con este objetivo la campaña impulsada por Autismo Europa, y liderada en España por la Confederación Autismo España, donde se quiere poner el foco en la necesidad de impulsar la “Inclusión, tolerancia y respeto” de las personas con TEA.

El aumento de la incidencia en los últimos años ha hecho que el TEA esté cada vez más presente en la sociedad, sin embargo, la imagen que ésta tiene sobre el TEA todavía está lejos de ser la adecuada y son muchos los mitos que rodean a esta condición. La investigación en torno al TEA ha crecido exponencialmente en los últimos años, pero son muchos los retos a los que las personas con TEA, sus familias y los profesionales que les facilitamos apoyos nos enfrentamos cada día y a lo largo de todo el ciclo vital.

Los profesionales que nos encontramos vinculados a las personas con TEA tenemos un compromiso ético a la hora de ofrecer con rigor apoyos e intervenciones basados en la evidencia científica contrastada.

Para ello, tenemos que comprometernos con una formación continuada que asegure nuestra especialización y actualización para incorporar los nuevos enfoques e innovaciones en la forma de entender los modelos de apoyo y las nuevas metodologías de intervención.

Pero también debemos fortalecer el compromiso de continuar favoreciendo la sensibilización de nuestra sociedad ya que sabemos que la inclusión de las personas con TEA como ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho, depende no sólo de las intervenciones que llevemos a cabo, si no de que la sociedad conozca y comprenda las necesidades que se derivan del TEA y ofrezca oportunidades para la inclusión real y efectiva de las personas que presentan este tipo de trastorno.