2 abril Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo
“Autismo y humanidad: Toda vida tiene un valor”
#MenosJuiciosMásApoyos
Hay días que invitan a detenerse. A mirar con más calma. A recordar por qué estamos aquí.
El 2 de abril es uno de esos días.
Para quienes formamos parte de AETAPI, la asociación española de profesionales del autismo, una comunidad profesional con un fuerte compromiso, también es una invitación a ir más allá del calendario. A preguntarnos qué hacemos, todos y cada uno de los días, para que ese mensaje sea una realidad.
Desde que la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció en 2007 este día como un llamamiento global, se han producido avances importantes. Hemos aprendido a nombrar, a visibilizar, a comprender mejor. Hemos escuchado voces que antes no encontraban espacio. Hemos empezado a construir marcos más respetuosos, más ajustados, más humanos.
Pero también sabemos que aún nos queda camino por recorrer.
Este año, bajo el lema “Autismo y humanidad: toda vida tiene valor”, se nos plantea algo más profundo que una consigna. Se nos sitúa ante un mensaje claro: reconocer, sin matices, que cada persona autista tiene una dignidad inherente, un valor que no depende de su lenguaje, de su autonomía o de su productividad. Un valor que no se mide, no se compara, no se cuestiona. El valor humano.
Este mensaje nos interpela como sociedad.
Nos invita a cuestionar cómo miramos, cómo entendemos y cómo respondemos al autismo. A dejar de pensar en el autismo como algo que hay que adaptar o encajar, y empecemos a reconocerlo como parte de la diversidad humana. Como una forma legítima de estar, de sentir, de pensar, de relacionarse con el mundo. Con apoyos, con necesidades diversas, y también con fortalezas.
Sabemos que las barreras siguen siendo muchas. Que la desinformación persiste. En esta línea, la campaña de la Confederación Autismo España “Menos juicios. Más apoyos” nos recuerda la importancia de comprender, respetar y garantizar los derechos de las personas con autismo. Porque todavía hay discursos que simplifican, que reducen, que dañan. Y sabemos también que hay personas autistas que continúan sin ser escuchadas, sin ser tenidas en cuenta, sin acceder a los apoyos que necesitan a lo largo de su vida.
Desde AETAPI, queremos recordar que los derechos no pueden quedarse en el plano de las declaraciones. Que la dignidad no es un concepto abstracto, que se construye en cada interacción, en cada decisión, en cada práctica profesional.
Quienes trabajamos en, con y para las personas autistas sabemos que nuestro papel deja una huella. Acompañar implica escuchar de verdad. Implica reconocer al otro como sujeto de derechos. Implica aceptar que también nosotros cambiamos en el encuentro. Porque todas las personas necesitamos de otras. Porque es en esa red de vínculos donde se construyen los apoyos que realmente dignifican.
Como señala la Organización de las Naciones Unidas, hemos pasado de la concienciación a la necesidad de promover activamente la aceptación, la inclusión y el reconocimiento. Pero este paso no ocurre solo. Requiere decisiones. Requiere compromiso. Requiere revisar sistemas que todavía excluyen, aunque a veces lo hagan de forma silenciosa. Requiere, también, contar con las personas autistas y sus familias como protagonistas en el diseño de las políticas, de los servicios, de los entornos que afectan a sus vidas.
Por eso, este día no puede quedarse en la visibilidad. Tiene que convertirse en acción sostenida en el tiempo.
Quizá el mayor riesgo de días como el 2 de abril es pensar que el compromiso tiene fecha. Por eso, desde AETAPI queremos recordar algo sencillo y, al mismo tiempo, profundo:
- Que cada día sea una oportunidad para revisar nuestras prácticas, cuestionar inercias y abrir espacios más accesibles, más comprensibles y más habitables para todas las personas.
- Que cada día sea una ocasión para construir entornos donde la diferencia se entienda, se valore y se incluya.
- Que cada uno de nosotros y nosotras, como comunidad, se pregunte qué puede cambiar en su entorno cercano.
Hoy, más que nunca, necesitamos sostener esa mirada. Cuidarla, compartirla y defenderla.
Porque cuando hablamos de autismo, no hablamos solo de una condición.
Hablamos de relaciones, de oportunidades, de justicia. Y, sobre todo, hablamos de personas y de qué tipo de sociedad queremos construir. Una sociedad basada en el respeto, la reciprocidad y la humanidad compartida.
Porque: Toda vida tiene un valor.
Con las personas autistas, por la neurodiversidad y bajo la evidencia,
Hagamos que hoy, y todos los días, sean 2 de abril.
Rocío García Pascual
Presidenta de AETAPI
Junta Directiva AETAPI