Como profesionales tenemos claro que uno de los temas que mayores retos nos plantea es el relacionado con la “conducta”. Encontramos en la literatura científica diferentes modelos que tratan de explicar este constructo y plantear estrategias de intervención eficaces que nos permitan responder a los desafíos que la conducta de las personas a quienes apoyamos nos plantea. A veces, los planteamientos e interpretaciones que nos encontramos en esta literatura se muestran como antagonistas,

Esta complejidad y variedad de enfoques y estrategias se multiplica exponencialmente cuando hablamos de las personas con TEA, debido a la enorme complejidad que ya presenta esta propia condición.  Si bien las dificultades conductuales no inherentes al TE, en algunos casos, estas conductas provocan una gran limitación a la hora de promover el desarrollo personal y la participación social de la persona con TEA y de la familia.

Intentando dar una respuesta a esto, en los últimos años se ha ido abriendo paso un enfoque que ha demostrado tener evidencias sólidas de que realmente funciona en ese abordaje profesional ante los retos conductuales: El Apoyo conductual positivo (ACP). Este enfoque parte de una visión bio-psico-social, que plantea la necesidad de hacer frente a los problemas conductuales desde 2 dimensiones esenciales:

  • El contexto de referencia: las condiciones ambientales van a influir decisivamente en la aparición de alteraciones a nivel conductual, por ello el generar entornos comprensibles y accesibles cognitivamente va a jugar un papel fundamental.
  • La persona, a través de la adquisición de habilidades y competencias, que le permitan responder a las situaciones ambientales de una forma adaptativa y, por lo tanto, actúen como factores preventivos de la aparición de conductas problemáticas.

Es necesario incluir en nuestra intervención una forma de actuar de manera eficaz y rápida, que se asiente en los modelos de valores que deben regir toda nuestra intervención y en la ética profesional.  Por ello, es importante que, además del tener en la mente las diferentes fases del episodio conductual y las técnicas, nos paremos a …PENSAR

 

Puedes consultar la Guía práctica para residencias de personas con discapacidad intelectual o del desarrollo ante la pandemia de coronavirus covid-2019 elaborada por Plena inclusión y a partir de la cual se ha elaborado la infografía a través del siguiente ENLACE